bienvenida TAEMUN

            

A todo lector:

En nombre de quienes pertenecemos al equipo de TAEMUN y de la Escuela Tomás Alva Edison, les damos una cordial bienvenida a la décimo tercera edición de nuestro modelo de Naciones Unidas: TAEMUN 2016.

En continuidad de este gran proyecto, buscamos que nuestro modelo represente el diálogo y la diplomacia indispensables para el porvenir de nuestro mundo. Hemos trabajado arduamente para poder brindarles un espacio de investigación, argumentación y reflexión; sobre todo cuando estas habilidades se han vuelto tan necesarias. Es un honor ser sus anfitriones.

El 14 de noviembre de 2015 Jan Eliasson, Vicesecretario General de la ONU, dio un discurso a los delegados que estábamos presentes en la Asamblea General durante nuestra participación en el Modelo WIMUN 2015, refiriéndose a los graves sucesos de París del día anterior. En la sala había una sensación ambivalente que resultaba de estar presente en la mayor asamblea de paz, pero discurriendo predominantemente el terror y la guerra. 

Eliasson, impulsándonos a no tener miedo, hizo mención de la narrativa de los atacantes; sin embargo, quizá por un descuido, Eliasson olvidó mencionar también la nuestra.

La palabra “narrativa” tiene su origen metafórico en la partícula indoeuropea “*gno” que hace referencia al saber. Aunque parezca lejano, “narrar” y “conocer” tienen un origen léxico común; lo cual debe recordarnos que ambos procesos no se excluyen. Nuestra forma de conocer el mundo, sus accidentes y nuestras acciones, crean simultáneamente una narración de cómo son y deberían ser las cosas. Como ejemplo, nuestra narrativa sobre cómo debería ser la interacción social llegó a un punto crítico cuando en Francia se prohibió el uso en público de burkas y niqabs durante 2010 (¿se puede imponer identidad -des-identidad- a un grupo en aras de nuestra idea de libertad?).

Estoy convencido que estos discursos -el de los atacantes, el de Eliasson y el mío- se hacen desde particulares líneas narrativas; después de todo, si no fuera así el discurso sería imposible. Por tanto, creo que el presente reto no es sólo seguir explotando nuestros lugares comunes o buscar simular los opuestos dentro de nuestro modelo de Naciones Unidas, sino de construirlos hacia sus proposiciones más crudas. 

Creo firmemente que los modelos de Naciones Unidas son espacios de pensamiento y reflexión idóneos para esta clase de análisis. Éstos nos presentan una oportunidad para decidir cómo componer la narración de “nosotros los pueblos de las Naciones Unidas” donde cualquiera pueda llamarse un “ciudadano del mundo”.

Esperamos que encuentren el espacio que propicie este diálogo en TAEMUN 2016.¡Bienvenidos!

secretario general

             José Ignacio Garza Santos
Secretario General TAEMUN 2016